martes, 23 de junio de 2020

La voz de los sin voz


Quizás y debido a las circunstancias que hoy a más de uno la situación aqueja, hoy utilizo el sentir y mis letras para exponer lo que por pena o falta de interés pocos intentan..., y, no lo hago con el fin de llamar la atención, de tal vez ser esa persona de la cual quieran hablar, quiero que dejemos más de uno de sentir miedo, dejar de ser tan inútiles, dejados llevar por la miseria, el dolor y la inseguridad.

Actualmente  surge de la nada, la rara carencia de ser esas personas inquietas, si, de enfrentar un problema, una injusticia,  quizás callar esas críticas que aglomeran la mente de idioteces a esas personas inocentes y faltantes de defensa. 

Hoy por hoy; lucho por aquellos que en medio de esta crisis a más de uno afecta, defiendo en voz propia y de ellos, la noble actividad que ellos realizan para traer sustento a sus mesas.

Tratándose de una crisis así y sin llegar a medir que esto iba a ocurrir, el gobierno se jacta diciendo que lo mejor es manejar esto con control, ¿será esto suficiente?

Debido a la insólita afectación que esto trajo al bolsillo de quienes trabajaban del diario, lo mejor que hubiera podido hacer el gobierno es asegurarles, por lo menos, una mensualidad o un sustento, incluyendo, dejándolos, con toda seguridad, el permiso de salir a buscar su actividad cotidiana, debido a que los recursos que siempre se destinan no son los necesarios y mucho menos los suficientes… pero, se imaginan, ¿cuantos han sido lastimados por las autoridades por llevar un carrito de dulces, incluso a  la persona que usted le compra las verduras diariamente, a esas personas que le llegan ofreciendo algo a las afueras de su casa (su puerta)?


 Hay también quienes critican una actividad si siquiera saber el trámite, proceso y demás ejecuciones que estas conlleva…, pero, ¿es esta la excusa o respuesta que los gobernantes o dueños del poder deben dar, será esto posible?  Propongo que estas letras no queden en vano, esto no solo pasa en Colombia, en otros países podrá ser en cierto porcentaje similar la situación o quizás exageradamente peor. 

aAprovechar esta situación es para destinarla a analizar que hemos hecho bien y mal, ayudar a quienes lo necesitan, el encierro también afecta psicológicamente, y, aunque esto tenga control o solución, me permito también a muchos decir, no juzgar es el remedio para la intolerante acción que se vive.





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Este soy yo...

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